

La historiadora Bettany Hughes selecciona ocho días cruciales que definieron al Imperio Romano y su establecimiento como la primera superpotencia del mundo.
En el año 293 d.C. el Imperio Romano era tan inmenso que fue dividido en cuatro partes para una mayor gobernabilidad. Pero en el año 312 d.C. este sistema colapsó por completó y Constantino, en el año 315 d.C. entraría en Roma para reunificar el Imperio tras su triunfo sobre Majencio.






En este primer capítulo se nos muestra cómo empieza a formarse y gestarse el imperio romano. El romano Publio Cornelio Escipión se enfrentará al cartaginés Aníbal en tierra africanas (Zama) en una dura batalla el 19 de octubre del 202 a.C. En esta batalla se puso en juego el futuro del imperio.

En la época de Espartaco había más de un millón de esclavos (uno de cada cinco habitantes de Roma) que vivían en unas condiciones infrahumanas. En el año 73 a.C., éste esclavo gladiador consiguió huir junto más de setenta gladiadores, poniendo en jaque a la República de Roma con un ejército rebelde.

En el año 100 a.C. Roma es una República que dura ya 500 años, pero Julio César es un general muy ambicioso que tras invadir la Galia y gobernarla, entró en Roma con su ejército en el año 49 a.C., declarando así la guerra a la República. Se proclamó senador vitalicio, sustituyendo a la República.

Tras el asesinato de Julio César nombra heredero de su fortuna y bienes a su sobrino nieto Octaviano. Cuando acude a Roma a reclamar su herencia, Marco Antonio le echa con cajas destempladas. Iracundo, buscará la ayuda de Cicerón. Tras ese primer choque contra Marco Antonio se tomará la revancha.

En el año 43 d.C. los Icenos, un pueblo de la Britannia se convirtieron en aliados de Roma. A este pueblo pertenecía Boudica que llegó a ser reina de los suyos. Pero tras el ascenso de Nerón al trono de Roma en el año 54 d.C. las cosas cambiaron y en el año 60 d.C. la reina Boudica fue ultrajada.

En el año 54 d.C. Nerón, con 16 años, sucede a su padre Claudio tras su muerte, como nuevo emperador. Al principio intentaron controlarlo tanto su madre, Agripina como su tutor, Séneca. Pero su reinado fue bastante nefasto y su conducta errática y disoluta.

En el año 80 d.C., el emperador Tito inauguró en Roma el mayor teatro romano del mundo, el Coliseo. Fue un derroche de espectáculo y violencia que duró 100 días. Con la muerte de Nerón el año 68 d.C. también lo hizo la dinastía Julio Claudia, dando paso en el 69 d.C., con Vespasiano, a la Flavia.

En el año 293 d.C. el Imperio Romano era tan inmenso que fue dividido en cuatro partes para una mayor gobernabilidad. Pero en el año 312 d.C. este sistema colapsó por completó y Constantino, en el año 315 d.C. entraría en Roma para reunificar el Imperio tras su triunfo sobre Majencio.