
Diego Serrano (Antonio Resines) es un viudo padre de familia al cargo de sus tres hijos, Marcos, Guille y Curro. Lucía (Belén Rueda) es una mujer divorciada madre de dos hijas, Eva y Teté. Todo cambia cuando ésta, en un viaje hacia la playa, sufre un pinchazo, y la persona que para a socorrerla no es otro que Diego, el que fue su primer novio de joven. Después de casarse, las dos familias tendrán que convivir bajo el mismo techo y están obligados a entenderse. (wiki)
The Serranos - Trailer



























Tras cinco años, la taberna de los Serrano echa el cierre. Diego tendrá que decantarse sobre el futuro de Guille y Teté, y además, deberá adoptar una decisión para salvar el futuro de sus hijos.






Es el día de la boda de Diego y Lucía. Después de la boda, Lucía y sus dos hijas se mudan a la casa de los Serrano, donde vive Diego con sus tres hijos. Comienzan a surgir problemas entre los hijos y las hijas porque estos no se llevan bien.

Después de la visita al psicólogo de la escuela, Diego y Lucía se dan cuenta de que sus métodos de crianza son muy diferentes. Diego siente que es un mal padre y quiere convertirse en uno mejor, pero los niños no adoran sus acciones.

El padre de Eva y Teté prometió llevarlas a París, pero al final no pudo hacerlo y las chicas se decepcionaron. Para que se sintieran mejor, Diego compró billetes a París para toda la familia. A pesar de que Diego lucha con los problemas de dinero en ese momento.
Muere el presidente del equipo de fútbol y tanto Santi como Andrés quieren convertirse en el nuevo presidente. Es temporada de exámenes en la escuela y Eva ayuda a Marcos a aprobar el examen, mientras que Guille hace trampa en el examen.
Raúl lee el diario de Eva y aprovecha para conquistarla con la información obtenida. Mientras Diego comienza a obsesionarse con su peso y se apunta al gimnasio.
Santiago empieza a pensar que es gay después de que un viejo amigo le confesara que es homosexual. Por otro lado, Lucía recibe un regalo de un desconocido desatando así los celos de Diego.
Marcos sueña con ser cantante y en una prueba coincide con Miguel Ríos. Santiago tiene una cita con Lourditas, la profesora de religión del colegio donde trabaja Lucía.
Lucía y Andrés sufren una intoxicación y esto provoca celos en Diego. El equipo de fútbol de Santa Justa está en números rojos y por ello, Santiago debe tomar medidas al respecto.
Guille se convierte en un nuño superdotado tras entregar un test de inteligencia que no era suyo. Santiago también se mete en un lío al decir que en la taberna se habla inglés.
El ex de Lucía, va a recibir un premio por ser una eminencia en el mundo de las finanzas y Diego accede a ir a la cena del homenaje. Santiago y los de la taberna le dicen que lo que quiere Sergi es ponerle en evidencia para que Lucía vea que se ha casado con un jamonero en vez de con un galardonado. El rey asistirá al acto y a Diego le entran dudas de si va a estar a la altura de la situación.
Diego sufre un cólico nefrítico y la dolencia le pone sobre aviso de que la vida son dos días y hay que disfrutarlos. Entonces, decide dejar la rutina; lo primero que hace es invitar a sus allegados a la taberna para, después irse de fiesta al Mogambo, un local al que solían ir todos de jóvenes. No sabe que allí le espera una desagradable noche de la que difícilmente podrá recuperarse.
Fiti, ante una oferta tentadora, compra por error un apartamento en la playa. Ha firmado sin reparar en la letra pequeña y debe hacer un desembolso millonario por la señal. Diego y Santiago se sienten culpables pues, instaron a su amigo para que fuera a la oficina inmobiliaria. Fiti pasará el trago más duro cuando se enfrente a Candela para contarle lo que ha hecho sin consultárselo.
Fiti y Candela siguen distanciados, pero fingen encontrarse bien. Lucía le aconseja a Candela que le plantee a Fiti la separación para que a él le entre el miedo y vuelvan juntos. Diego en cambio recomienda a Fiti que no se muestre vulnerable. Ambas posturas crean un enfrentamiento. Mientras Diego y Santiago ven fatal a Fiti y le vigilan para que no cometa ninguna tontería, como suicidarse.