


Chloé Saint-Laurent es una brillante criminóloga especialista en la elaboración de perfiles criminales que entra a trabajar como asesora de la Brigada Criminal de París. Su comportamiento excéntrico y sus dificultades para integrarse en el equipo provocan el recelo inicial de sus compañeros de la Brigada, acostumbrados a los métodos tradicionales de investigación policial. Sin embargo, poco a poco, Chloé va ganándose el respeto generalizado de sus colegas al demostrar la efectividad de su nuevo enfoque en la resolución de crímenes.































La mañana del 25 de diciembre, Elisa y su hija fueron despertadas por una redada policial. La policía está buscando a Roman. La perfiladora es separada de su hija e inmediatamente interrogada. Ella se niega a creer lo que hizo Roman. Rocher le pide a Elisa que le ayude a encontrarlo rápidamente. Pronto se descubre un cadáver.
El inspector de policía Matthieu Pérac no ve con buenos ojos que asignen a su equipo de investigación a la criminóloga Chloé Saint-Laurent. El primer caso con el que tienen que enfrentarse es el asesinato de una niñera con múltiples identidades falsas.
Un eminente oncólogo aparece envenenado en la consulta del hospital en que trabaja. Lo descubre una joven paciente que sufre leucemia en fase terminal. Chloé y Matthieu se hacen cargo de la investigación, aunque para Matthieu se convierte en algo más que un caso, ya que acaba de perder a su hermano víctima del cáncer.
Mathieu y sus compañeros tienen que investigar la muerte de un joven abogado cuyo cadáver ha aparecido en las alcantarillas de París. Todo hace pensar que esta muerte está relacionada con un proceso judicial que acababa de perder y que le había afectado de tal manera que le había llevado a la depresión. Una conversación con su psiquiatra revela circunstancias insospechadas.
La policía encuentra a la joven esposa de un rico marchante de arte brutalmente apuñalada mientras tomaba el sol en la piscina de su lujosa mansión. Los primeros indicios apuntan a que el marido de la víctima, conocido por su difícil carácter, podría ser el asesino, sobre todo cuando se descubre que ha desaparecido sin dejar rastro.
Una figura emblemática de la militancia en la lucha social aparece muerta en el incendio de un hotel en ruinas dedicado al realojamiento de familias desahuciadas. La noticia del drama desencadena un gran interés en la opinión pública y los periodistas acosan a la brigada en busca de noticias.
Laura es una chica de 16 años de la que no se sabe nada desde hace seis meses. Es un caso cerrado para la policía, que piensa que se fugó de casa. Sin embargo, cuando el padre recibe una siniestra carta de un hombre que reivindica su secuestro, la Brigada Criminal vuelve a reabrir el caso.




