


Un jugador profesional de videojuegos se enfrenta a la vida real de una escuela secundaria cuando una lesión de pulgar le obliga a retirarse y retomar los estudios como cualquier chico normal.


























Los Pulgares Furiosos se disponen a competir en el torneo nacional, cuando se dan cuenta de que los cuatro mejores jugadores han unido fuerzas para formar un equipo invencible.






Tras años de experiencia en el circuito profesional de jugadores de videojuegos, Conor se ve obligado a asistir al instituto de manera presencial tras sufrir una lesión en el pulgar.

La pandilla crea un club de videojuegos que los saca de la clase de gimnasia.

Wendell empieza a descuidar su vida al obsesionarse con un videojuego muy pasteloso: Puddin' Party. Conor y los demás hacen lo imposible para desengancharlo del juego.

Un patrocinador envía una silla para jugar último modelo a los chicos y ninguno quiere compartirla, así que Franklin sugiere hacer un concurso para ver quién aguanta más tiempo sin jugar a ningún videojuego.

Cuando el instituto rival roba el queridísimo Huevo del Espíritu del Instituto Mondale, Conor y Wendell van de incógnito a recuperarlo.

Wendell presenta a su nueva novia, también jugona, y les cae genial a todos, excepto a Conor. Dice que fue su archienemiga en su gira en solitario y eso produce una riña en el equipo.

El equipo firma con una empresa de videojuegos que les ofrece un patrocinio de alto nivel, pero solo si sustituyen a Franklin como miembro del grupo.

Conor confía en sus habilidades con los videojuegos para aprobar el examen de conducir, pero fracasa estrepitosamente y se ve obligado a repetir el examen con el peor examinador posible: el señor Fusta.

Tras prohibirlo por ser demasiado fuerte, Conor y los chicos consiguen uno de los últimos ejemplares del videojuego retirado \"Masacre psico-zombi\".

Conor se enfrenta a su mayor miedo al competir en un concurso de baile con Ashley.

En un intento de ganar el concurso a la broma pesada más vista del año, Conor y Ashley le gastan la broma del siglo a Franklin.

Wendell salva la vida a Conor tras un peligroso accidente, por lo que éste se siente en deuda con su amigo y le da permiso para que se vaya a vivir con él.

Los chicos descubren la embarazosa verdad que hay detrás del récord deportivo del Sr. Spanks.

Conor ayuda a un fan infiltrándose en una partida de cartas.
Durante una excursión al laboratorio espacial, Conor, Wendell y Ashley se deshacen del resto de sus compañeros de clase para probar un revolucionario simulador de drones espaciales.
Los chicos consiguen ser imagen de marca por primera vez, pero resulta que su producto tiene peligrosos efectos secundarios.
Las discusiones entre Franklin y Wendell hacen que el equipo pierda en un torneo. Conor llama a un experto en integración de equipos que se lleva a los chicos a un cabaña en el bosque.
El ego de Franklin le lleva a perder un kart cortesía de Funtendo ante unos críos del instituto rival. Wendell descubre que su primo Dwayne se va a casar con su archienemiga.
Los chicos alucinan con el juego "Rock Hero 5" y el señor Spanks los anima a que se presenten al concurso televisivo "American Talent Factor".
En una carrera contrarreloj, una cabra a la que Conor debe cuidar se escapa con el estómago lleno de explosivos.
Los chicos participan en una sesión de \"Escape Room\", pero enseguida se dan cuenta de que implica más de lo que parecía en un principio.