



Workaholics gira entorno a las vidas de Blake, Adam y Anders, tres amigos de la universidad que se licencian y se adentran, por primera vez, en el esfera laboral, con todo lo que ello conlleva. O puede que no.























Cuando los chicos tienen que pasar una prueba de drogas en el trabajo, sólo tienen una opción: sobornar a los niños de la escuela secundaria para conseguir orina limpia.

Los chicos no se detendrán ante nada para conseguir entradas para un partido de baloncesto del cual no quedan entradas a la venta.

Mientras que la casa los chicos está siendo fumigada, deciden acampar en la oficina, pero su campamento se ve amenazada cuando dos ladrones irrumpen en la oficina.

Los rumores de un posible ascenso se propagan en el trabajo y ponen a prueba la lealtad de los chicos, ya que todos ellos compiten por el nuevo puesto de trabajo.

Después de una noche salvaje de borrachera con el hermano de la jefa, las cosas se complican en un puesto de control.

Al no llegar a un acuerdo con la jefa, los chicos deciden ir a la huelga para intentar conseguir mejores condiciones.

Los chicos quieren que Jillian se mantenga alejada de una reunión de trabajo por lo que le preparan una cita a ciegas en un concierto de Insane Clown Posse.

En un chat Jillian y Blake son acosados groseramente por otro miembro. Los chicos quieren capturar al acosador, por lo que fingen ser menores para quedar con él.

Las vidas de los chicos dan un vuelco cuando Adam conoce a una rica y atractiva mujer.

El CEO de Telamericorp informa sobre su decisión de liquidar la empresa, pero los chicos harán los posible por hacerle cambiar de opinión.
Workaholics te presenta a tres amigos que trabajan en una empresa de telemarketing pero que están más interesados en divertirse y meterse en problemas que en hacer su trabajo. Aunque el entorno es una oficina, el humor es mucho más gamberro y caótico que en Corporate. La serie sigue las locas desventuras de Adam, Blake y Anders, quienes a menudo intentan convertir su lugar de trabajo en un patio de recreo. El humor es físico, absurdo y a menudo gira en torno a la marihuana y el alcohol. Si bien no es una sátira corporativa en el mismo sentido, sí captura la apatía y el deseo de escapar de la monotonía del trabajo de oficina. Es una comedia para quienes disfrutan de un humor más irreverente y sin filtros.




